Chihiro es una niña de nueve
años quien está pasando un momento difícil debido a que pronto se mudara de
ciudad, sus padres Akio y Yugo le dicen que tiene que cambiar de actitud y
adaptarse al cambio, cuando van rumbo a su nueva casa, la familia parece equivocarse
de camino y de repente se encuentran en un callejón sin salida. Allí se encuentra
un enorme edificio rojo con un interminable túnel el cual conduce a un pueblo
fantasmal donde les espera un magnífico banquete. Akio y Yugo se lanzan sobre
la comida. Chihiro mira a sus padres, que siguen devorando plato tras plato,
cuando de repente son transformados en cerdos. Sin querer han entrado en un
mundo habitado por dioses antiguos y seres mágicos, comandado por Yubaba, una hechicera
esta le explica a Chihiro que a los intrusos los transforman en animales y
después los matan para comerlos. Los que consiguen escapar de este trágico
destino son condenados a morir una vez que se demuestra su inutilidad.
Afortunadamente, Chihiro encuentra un amigo llamado Haku el cual la ayuda a
escapar y a sobrevivir en este extraño mundo.
Simbología
El tránsito de Chihiro en
este mundo alternativo y la entrada arquetípica representa su paso de la niñez
a la adultez.
Por su parte, el personaje
de Yubaba comparte ciertas similitudes con El Cochero de Las aventuras de Pinocho,
puesto que esta transforma humanos en cerdos de la misma manera que los niños
del país de los juguetes eran transformados en asnos.
Al conseguir empleo en la casa de baños
termales, Yubaba roba el verdadero nombre de Chihiro, lo que simbólicamente
significaría la muerte de la niña, y debe asumir entonces la adultez. Chihiro
experimenta un rito de paso según el formato monomito. En su intento
de recuperar la continuidad con su pasado, Chihiro debe forjar una nueva
identidad.
El viaje de Chihiro también hace
crítica a la sociedad japonesa moderna en cuanto a conflictos generacionales,
la lucha con la disolución de las costumbres y cultura tradicional dentro de
una sociedad global, así como la contaminación ambiental.
La casa de baños termales no
puede ser vista como un lugar libre de ambigüedad y oscuridad. Varios de los
empleados que ahí trabajan son groseros con Chihiro tan solo porque es humana,
y la corrupción siempre está presente; un lugar ostentoso y repleto de
avaricia, como se ve con la aparición inicial de Sin Cara.
Las representaciones de la contaminación
ambiental están dadas en la película, por ejemplo, con la deformación del
cuerpo del Dios del Río por la basura, o con la pérdida del río de Haku debido
a la construcción de un complejo de departamentos.
Otras de las temáticas de la
película son expresadas a través del personaje de Sin Cara, que refleja al
resto de los personajes que lo rodea, pues aprende con ejemplos y toma los
rasgos de aquellos a quien devora. A demás de que en palabras de Hayao Miyazaki
Sin Cara es una representación del Japón actual.
Respecto
a la historia de la película y a la
protagonista:
Creé una heroína que es una chica corriente, alguien con quien el público puede simpatizar. No es una historia en la que los personajes crecen, sino una historia en la que pueden sacar lo que llevan dentro, dependiendo de las circunstancias particulares. Quiero que mis jóvenes amigos vivan así y creo que ellos también tienen ese deseo.
—Hayao Miyazaki.
Premios
El viaje de Chihiro ha
ganado treinta y cinco premios, entre los que se incluye un Óscar a la mejor
película de animación de 2002 siendo así la única película de anime que ha
ganado un Óscar hasta ahora.
En la vigésima quinta
entrega de los premios de la Academia Japonesa recibió dos galardones en las
categorías de mejor película del año y mejor canción.
La película también recibió
cuatro premios Annie: mejor película, mejor dirección, mejor música y mejor
guion en una cinta de animación.
Comentarios
Publicar un comentario